Hay fechas que no se quedan en un mensaje bonito en redes sociales. El Día Internacional de la Mujer es una de ellas. Cada 8 de marzo se convierte en una oportunidad para reconocer avances en derechos y participación, pero también para reflexionar sobre los retos que aún existen en materia de equidad, oportunidades y reconocimiento del liderazgo femenino.
En la vida universitaria, muchas estudiantes enfrentan desafíos adicionales mientras equilibran estudio, trabajo, familia y proyectos personales. En ese contexto, los espacios académicos tienen un papel clave: no solo formar profesionales, sino también impulsar entornos donde el liderazgo femenino se fortalezca y se visibilice.
Liderazgo femenino: reconocer lo que ya está sucediendo
Hablar de liderazgo femenino no es afirmar que «las mujeres pueden liderar». Es reconocer que ya lideran en múltiples ámbitos: investigación, emprendimiento, cultura, ciencia, tecnología, educación y acción comunitaria.
Sin embargo, todavía persisten barreras como estereotipos, sesgos de género o desigualdades en oportunidades de participación y crecimiento profesional. Por eso, en una institución educativa, la conmemoración del 8M puede ir más allá de un acto simbólico y convertirse en una experiencia de aprendizaje y transformación.
Actividades que pueden marcar la diferencia en UNINCOL
Las universidades tienen la posibilidad de crear espacios que promuevan diálogo, formación y redes de apoyo. Algunas iniciativas que pueden desarrollarse durante marzo incluyen:
- Círculos de conversación y mentoría: encuentros entre estudiantes, egresadas, docentes y lideresas que compartan experiencias de liderazgo y desarrollo profesional.
- Cineforos con diálogo guiado: espacios para analizar representaciones de género, liderazgo y corresponsabilidad social.
- Paneles académicos: conversaciones con mujeres líderes en ciencia, tecnología, emprendimiento o gestión pública.
Experiencias culturales en la ciudad también muestran cómo estas iniciativas pueden tener impacto. Por ejemplo, programas impulsados por BibloRed incluyen clubes de lectura, conversatorios y actividades culturales para visibilizar el aporte de las mujeres en diferentes áreas.
Cultura y educación: escenarios para visibilizar el liderazgo
Eventos artísticos y académicos permiten que más mujeres ocupen el centro del escenario y se conviertan en referentes para nuevas generaciones. En Bogotá, la agenda cultural del 8M incluye conciertos y actividades que resaltan la presencia femenina en la música y las artes, como presentaciones organizadas por la Orquesta Filarmónica de Bogotá en espacios emblemáticos como el Auditorio León de Greiff.
Este tipo de iniciativas demuestran que el liderazgo femenino no solo se habla: se muestra, se comparte y se celebra.
Un compromiso que va más allá de una fecha
Conmemorar el 8M en UNINCOL es una oportunidad para abrir conversaciones y fortalecer redes dentro de la comunidad académica. No se trata únicamente de recordar una fecha, sino de promover acciones que impulsen igualdad, respeto y oportunidades reales.
Cuando las universidades generan espacios para escuchar, aprender y colaborar, contribuyen a formar profesionales que no solo destacan en su campo, sino que también construyen una sociedad más equitativa.
Fuente:
Bogota.gov