La actividad física constituye uno de los pilares fundamentales para promover un estilo de vida saludable, prevenir enfermedades crónicas y fortalecer el bienestar integral de las personas. En el entorno universitario, el fomento de hábitos activos no solo impacta positivamente el rendimiento académico, sino también la salud mental y la calidad de vida a largo plazo.
Según la Organización Mundial de la Salud, la inactividad física es un problema de salud pública que afecta a millones de personas en todo el mundo y está asociada a condiciones como enfermedades cardiovasculares, diabetes y ciertos tipos de cáncer. La promoción de la actividad física, por tanto, es una estrategia clave para mejorar la salud de las poblaciones.
¿Qué entendemos por actividad física?
La actividad física se refiere a cualquier movimiento corporal producido por los músculos que requiere gasto de energía. Incluye actividades cotidianas como caminar, subir escaleras, tareas domésticas, así como actividades estructuradas como deportes, ejercicio, danza o entrenamiento.
Para obtener beneficios significativos para la salud, la OMS recomienda:
- Adultos (18–64 años): al menos 150–300 minutos de actividad física de intensidad moderada por semana, o 75–150 minutos de actividad vigorosa, o una combinación equivalente.
- Personas mayores (65+ años): además de la recomendación anterior, incorporar ejercicios para mejorar el equilibrio y prevenir caídas.
- Niños y adolescentes: al menos 60 minutos diarios de actividad física de intensidad moderada a vigorosa.
Beneficios para el cuerpo y la mente
Practicar actividad física de forma regular aporta importantes beneficios para la salud:
Salud física
- Reduce el riesgo de enfermedades cardiovasculares, diabetes tipo 2 y hipertensión.
- Mejora la función metabólica y la composición corporal.
- Fortalece los músculos y huesos.
Salud mental y bienestar emocional
- Disminuye los niveles de estrés y síntomas de ansiedad y depresión.
- Mejora el estado de ánimo y la autoestima.
- Favorece una sensación general de bienestar.
Barreras comunes y cómo superarlas
A pesar de conocer los beneficios, muchas personas enfrentan barreras para mantenerse activas, entre ellas:
- Falta de tiempo
- Entornos poco favorables
- Desmotivación
- Escasas oportunidades de participación
Para superar estos obstáculos, se recomienda:
- Integrar la actividad física en la rutina diaria, por ejemplo caminando al campus o subiendo escaleras.
- Participar en grupos o actividades comunitarias, lo que aumenta la motivación y el compromiso.
- Establecer metas realistas y progresivas y elegir actividades que resulten placenteras.
Promover la actividad física es un compromiso con el bienestar individual y colectivo. En UNINCOL, entendemos la formación integral como la integración armónica entre el conocimiento académico y el cuidado de la salud, promoviendo prácticas que acompañen a nuestros estudiantes a lo largo de toda su vida.
Fuente: Actividad física