En la vida universitaria, comer suele convertirse en una actividad automática: frente al computador, revisando apuntes, respondiendo mensajes o viendo series. Sin embargo, comer con atención es un hábito fundamental para mejorar la relación con la comida, optimizar la digestión y apoyar el bienestar físico y mental de los estudiantes.
La alimentación consciente no implica dietas estrictas ni reglas complicadas. Se trata, principalmente, de prestar atención a lo que comemos, cómo lo comemos y por qué lo comemos. Cuando se come con distracciones, el cerebro tarda más en registrar la saciedad, lo que puede llevar a comer en exceso o a no disfrutar realmente los alimentos. Esto es especialmente común en etapas de alto estrés académico, como parciales o entregas finales.
Para los estudiantes universitarios, adoptar este hábito puede marcar una gran diferencia. Comer con atención ayuda a reconocer las señales reales de hambre y saciedad, evitando el consumo impulsivo de snacks ultraprocesados motivado por el cansancio o la ansiedad. Además, favorece una mejor digestión y puede reducir molestias frecuentes como la pesadez o la inflamación abdominal.
Algunas recomendaciones prácticas incluyen hacer pausas reales para comer, incluso si son cortas; evitar el uso del celular o el computador durante las comidas principales; masticar despacio y reconocer los sabores y texturas de los alimentos. No se trata de eliminar el gusto por ciertos alimentos, sino de comer sin culpa y con mayor conciencia.
En el contexto universitario colombiano, donde el tiempo y el presupuesto suelen ser limitados, comer con atención también permite valorar mejor los alimentos disponibles y evitar desperdicios. Una alimentación saludable no se basa en la perfección, sino en la constancia y en pequeñas decisiones sostenibles en el día a día.
Comer con atención es una herramienta sencilla y accesible que puede mejorar la nutrición, el rendimiento académico y el bienestar emocional de los estudiantes universitarios. Incorporar este hábito es una inversión directa en la salud a largo plazo.